Erika Hilton: Es necesario dejar registrado que ese diputado miliciano, involucrado en el crimen contra la concejala de la ciudad de Río de Janeiro, no fue destituido por la Cámara de Diputados por ese motivo, sino por exceso de inasistencias.
Erika Hilton: ¡Esto es una vergüenza! Más vergonzoso aún, si eso es posible, en este caso, es que sepamos que el consejero del Tribunal de Cuentas del Estado de Río de Janeiro continúa, aun estando preso, recibiendo salario.
Lo que queda demostrado es que el pueblo brasileño ha estado pagando el salario de milicianos, de criminales que se adentran en las instituciones brasileñas para encubrirse, para protegerse, para encubrir sus crímenes.
Erika Hilton: Existe una relación intrínseca, histórica y estructural entre política, policía, milicia y crimen organizado en el Estado de Río de Janeiro y en todo Brasil.
Erika Hilton: Hoy, recibimos con alegría la noticia respecto de esa sentencia, y esperamos que sirva de ejemplo para que ninguna otra de nosotras tenga su vida interrumpida, tenga sus derechos negados.
