Sérgio Moro: ¿Porque eran inocentes? No, porque eran culpables. En verdad, no había forma de declarar la inocencia, porque las evidencias eran rotundas.
Sérgio Moro: En todos esos casos siempre hubo una prueba documental y testimonial muy sólida y sólo, ahí, una pequeña parte resultante, de hecho, de la declaración de otros delincuentes.
Las pruebas eran abundantes y, por eso, ellos necesitaban volver a casa, hacía falta un subterfugio para restaurar la tradición de la impunidad —y la impunidad siempre es la hermana gemela de la corrupción.
Sérgio Moro: La guinda del pastel de ese giro político, si se puede usar esa expresión, fue el regreso de Lula a la Presidencia de la República.
Sérgio Moro: ¿Y qué ocurre cuando pones en la Presidencia de la República a alguien que fue preso, que fue condenado y puesto en libertad...?
