Tabata Amaral: Todos esos problemas eran grandes desafíos, barreras invisibles en el día a día de millones de mujeres, barreras que nuestro bloque femenino, con mucha unión, fue derribando, una por una.
Tabata Amaral: Sin embargo, hay una barrera, entre tantas otras, que todavía está de pie.
Millones de brasileñas organizan toda su vida en torno a una única pregunta, que nos hacemos desde temprano: ¿cómo llego hoy a casa viva?
Tabata Amaral: En la raíz de ese miedo hay una palabra que tardamos demasiado en decir en voz alta: misoginia, el odio contra la mujer por el simple hecho de ser mujer.
Tabata Amaral: Y no comienza en la violencia. Comienza mucho antes y de una manera organizada.
