Tarcisio: La población tiene una percepción algo diferente de algunos teólogos o algunos románticos del crimen.
Tarcisio: La población no está viendo —y esto es una verdad—, no ve al traficante o al miembro de una facción como una víctima del adicto.
La población ve al traficante o al adicto como un empresario de la desesperación.
Tarcisio: Es ese tipo que impone el terror, es quien decide si el comerciante va a poder funcionar o no, si abrirá su comercio o no.
Tarcisio: Es el traficante quien va a poner al trabajador en la línea de fuego.
