Sérgio Moro: Un individuo irrumpió en el convento de la Congregación de las Hermanas Siervas de María Inmaculada, en la pequeña ciudad de Ivaí, en el interior del estado de Paraná.
Sérgio Moro: Ese individuo, cuyo nombre me voy a abstener de decir, acabó asesinando de manera cruel a una monja de 82 años, la hermana Nadia Gavanski.
Quiero dejar constancia aquí de mi voto de pesar —voy a presentar el requerimiento en ese sentido—, porque es una persona que dedicó la vida a Dios y al prójimo y, desgraciadamente, fue víctima de ese asesinato cruel.
Sérgio Moro: Son esos crímenes en los que, muchas veces, incluso ponemos en duda la cordura de la propia humanidad.
Sérgio Moro: Pero sabemos que ese individuo que fue detenido —y espero que responda severamente por sus crímenes— no representa el retrato que tenemos de nuestro país ni de la humanidad en general.
