Tarcisio: Desde entonces, mucha gente soñó, se presentaron muchos proyectos, se inauguró una maqueta, pero ninguno logró salir del papel.
Tarcisio: Durante décadas, el cruce siguió dependiendo de los transbordadores, mientras millones de personas enfrentaban filas, atascos y perdían tiempo todos los días.
Cuando yo estaba en el Ministerio de Infraestructura, volvimos a estudiar este proyecto.
Tarcisio: Por primera vez, empezó a tomar forma de verdad.
Tarcisio: Yo veía allí una obra capaz de transformar la movilidad de la Baixada Santista y fortalecer uno de los mayores puertos de América Latina.
